
- Corazones de alcachofa
- Gambas
- vino blanco
- 1 o 2 dientes de ajo
- aceite
- sal









Preparación:
Yo lo hice con amasadora, así que puse todos los ingredientes en el bol y lo dejé amasando unos 10 minutos. Los primeros 3 minutos a una velocidad más lenta para que todos los ingredientes se mezclaran y luego a una velocidad más rápida para amasar.
Luego lo amasé a mano durante unos 3 minutos y lo dejé 1/2 hora reposando tapado con un paño. Lo dejé fuera de la nevera porque teniamos un día frío, si no mejor lo dejais reposar en la nevera y lo sacais unos 10 minutos antes de utilizar.
Para amasar a mano poner la harina tamizada en un bol, hacer un hueco y añadir la sal, los huevos y la cuchada de aceite. Ir amasando tomado la harina de los bordes y llevándola hacia el centro hasta que este todo bien mezclado, luego pasar a una superficie que no sea fría y amasar durante unos 10-13 minutos. Formar una bola y dejarla reposar.










Aquí teneis a Montse cortando las galletas. Al final nos fue mejor estirar la masa sobre papel de horno ligeramente enharinado que directamente en la mesa de trabajo. Al principio nos costó manipular la masa ya que nunca habíamos trabajado con este tipo de rodillo grabado, pero a las dos pasadas ya le habíamos cogido el tranquillo.

Preparación:
Batir el azúcar con los huevos, añadir la mantequilla y seguir batiendo hasta obtener una crema. Tamizar la harina con la levadura y añadir a la crema junto con las especias. Amasar bien y formar una bola. Taparla con papel film y dejarla reposar, mejor si es durante todo un día, para que las especias impregnen bien la masa. En nuestro caso fue sólo un ratito pero el sabor era delicioso.
Cuando haya reposado extender la masa sobre una mesa de trabajo enharinada o, como en nuestro caso, sobre papel de horno ligeramente enharinado hasta obtener un grosor de unos 5 mm. Pasar el rodillo decorado varias veces para formar la galleta o cortarlos con cortapastas. Ponerlos en la placa y hornearlos con el horno precalentado a 180-190 durante unos 8-10 minutos hasta que esten doradas.
Aquí Anna limpiando los moldes y ejerciendo de secretaria leyendo, recopilando y apuntando nuestra versión de la receta.

Y este fue el resultado final: Una tarde fantástica compartiendo alegría, buen humor, complicidad y, por supuesto, galletas! Espero que os animeís a hacerlas porque son riquísimas.
Carpe Diem!