Este es uno de aquellos platos que tenía curiosidad de probar. En muchas recetas se utiliza el chocolate como ingrediente de una salsa pero nunca lo había visto como salsa de
acompañamiento y no tenía muy claro si los comensales, en especial mi hijo, teniendo en cuenta que el pobre sólo tiene 6 años para según que
combinaciones y una mamá un poco temeraria para estas cosas, me lo tirarían por la cabeza. Pero no,
fue un éxito rotundo que os ánimo a probar porque esta
verdaderamente delicioso.

Ingredientes:
- 1/2 taza de caldo de carne o pollo.
- 115 gr de chocolate negro.
- 2 cucharadas de mantequilla.
- 200 gr. de champiñones cortados en laminas.
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 dientes de ajo picados.
- 1 cucharada de tomillo
- 300 gr. de arroz al vapor o hervido
- 1 solomillo de cerdo grande
- pimienta negra
- sal

Preparación:
Precalentar el horno a 230º.
Poner el solomillo de cerdo en una fuente para el horno. Espolvorear con la mitad del tomillo, sal y pimienta. Presionar sobre las especias para que queden pegadas. Hornear durante 10 minutos. Retirar el solomillo del horno y dejarlo reposar 2 minutos, cortarlo en lonchas finas con un cuchillo bien afilado.
En un cazo hervir el caldo de carne, cuando esté hirviendo poner el chocolate y cocer hasta que la salsa espese. Retirar del fuego, añadir la mantequilla, mezclar muy bien y reservar.
En una sartén saltear los champiñones a fuego fuerte con aceite, sal, ajo y el resto del tomillo. Ir removiendo mientras se saltea. Cuando los champiñones estén tiernos añadir el arroz cocido, mezclar y seguir salteando más o menos 3 minutos sin dejar de remover.
Poner un poco de arroz en el centro del plato, colocar encima unos filetes de lomo y servir acompañado de la salsa.
Aunque la combinación pueda parecer chocante os aseguro que queda muy rico,
Carpe Diem!