18 de mayo de 2011

Pollo Tikka Masala

Ya llevaba tiempo que quería hacer esta receta pero nunca encontraba tiempo para ir a comprar los ingredientes específicos. Cuando vi la propuesta de las chicas de Whole Kitchen me vino que ni pintada. El problema era que los fines de semana los tenía todos con compromisos y el resto de la semana, aunque la receta no tiene mucha complicación ni precisa mucho tiempo, con una ensalada y algo a la plancha a la hora de la comida nos apañamos. Y por la noche, como no tenía claro si sería fuerte o pesado, prefería no arriesgarme. Total, que como había quedado con mi amiga Anna para ir a comer a su casa, y como tanto ella como Jordi, al igual que mi marido y mi hijo, son unos magníficos conejillos de indias que se prestan a probar todas las novedades sin ningún miedo, aunque alguna vez los pobres han salido escaldados, quedamos en que prepararíamos el pollo Tikka Masala.

Nos pusimos manos a la obra y el plato resultó una auténtica delicia que disfrutamos una barbaridad. Un pollo suave, aromático, sencillo, diferente y sin complicaciones. ¿Qué más podemos pedir?



Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de mayo nos invita a preparar un clásico de la cocina asiática, Tikka Masala

Vamos a ello.

Ingredientes:
  • 4 pechugas de pollo sin piel
  • 2 cebollas medianas
  • 1 guindilla roja fresca (yo puse muy poca)
  • Una pizca de jengibre fresco
  • Un manojo de cilantro fresco (no pusimos)
  • Aceite de cacahuete o vegetal (nosotras utilizamos aceite de oliva)
  • Una nuez de mantequilla
  • 283 gr. de pasta de curry tikka masala
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • 1 lata de 400 gr. de tomates troceados
  • 1 lata de 400 ml. de leche de coco
  • 200 gr. de yogur natural
  • Unas cuantas almendras fileteadas
Preparación:

Primero preparamos los ingredientes para ello cortamos las pechugas de pollo a lo largo en tiras de unos 2 cm de grosor. Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana. Lavamos la guindilla y la cortamos en rodajitas. Pelamos el jengibre y lo cortamos en láminas finas. Lavar y secar el cilantro, quitar las hojas y resérvalas, picar los tallos muy finos.

Poner a fuego medio una cazuela ancha con un par de cucharadas de aceite y la nuez de mantequilla. Añade la cebolla, la guindilla, el jengibre y el cilantro y sofreír unos 10 minutos hasta que se ablanden y doren.


Añadimos la pasta de curry tikka masala y las tiras de pollo. Removemos bien, para que se impregne todo el pollo con la pasta, y sazonamos con sal y pimienta.

Incorporamos los tomates y la leche de coco. Llenamos la lata de leche de coco (como medida) con agua y la añadimos a la cazuela. Removemos y cuando rompa el hervor, bajamos el fuego al mínimo y dejamos que se haga suavemente durante unos 20 minutos, bien tapado.


Hay que ir vigilando que no se seque. Rectificamos de sal y pimienta y servimos.



Tal como aconsejaban las chicas de Whole Kitchen, lo acompañamos de arroz, añadimos unas cucharadas de yogurt por encima y espolvoreamos con las almendras fileteadas.


Aquí tenéis la mesa puesta para la ocasión. Lo sacamos directamente en la cazuela para que conservará el calor y así cada uno se lo servía a su gusto.


A Xavier le dimos el plato que habíamos preparado para hacer las fotos. Así el estaba tan contento de tener el plato "bonic" i nosotras de evitar "accidentes" a la hora de servir.



Ya no podía esperar más: "Mama, jo començo que tinc gana!!!"



Animo a todo el mundo a probar este plato porque seguro que os sorprenderá. Además es muy sencillo de hacer y si no os pasais con la guindilla es apto para todo el mundo. Yo puse tres rodajitas, porque como tenía que comer Xavier no quería que fuera fuerte, además de que a mí el picante tampoco me gusta mucho, pero la próxima le pondré un par más.

Muchas gracias a las chicas de Whole Kitchen por estas estupendas propuestas y no dejeis de visitar a todas las cocinas participantes. Seguro que nos sorprenderán con su toque personal.

Carpe Diem!

9 de mayo de 2011

Hummus

Hoy una receta sin complicaciones y que yo encuentro deliciosa: Hummus. He visto recetas de Hummus en recetarios libaneses, sirios, magrebís en general y marroquís en particular y salvo alguna pequeña variación en cuanto a la cantidad de algún ingrediente, todas son muy parecidas. Aquí lo fundamental es la calidad de los ingredientes, en especial de los garbanzos, que deben ser sin piel, y de la tahina. Una buena tahina no debe ser amarga y sobre todo que no esté hecha con cacahuete, ya que las marcas baratas utilizan este producto y el resultado no es tan bueno. El hummus es una forma diferente, original, aromática y más fresca de preparar un plato con garbanzos.




Ingredientes:


  • 1/2 Kg. de garbanzos secos

  • 2 cucharadas de bicarbonato sódico

  • 200 gr. de tahina

  • 4 cucharadas de zumo de limón

  • sal

  • Agua

  • hielo

  • Pimentón para espolvorear

  • Aceite de Oliva Virgen Extra

Preparación:

La noche anterior poner en remojo los garbanzos. Lavarlos bien y ponerlos en una olla o cazuela grande, añadir el bicarbonato y llenar con bastante agua fria. Poner a cocer los garbanzos y cuando rompan a hervir bajamos el fuego y los dejamos unos 45 minutos hasta que estén tiernos. Una vez hechos, con una espumadera o una cuchara, damos vueltas a los garbanzos para que suelten la piel. Escurrir, quitar las pieles, lavarlos bien y dejarlos en el escurridor.

Poner los garbanzos en el vaso de la trituradora y echar un poco de sal. Triturarlos hasta conseguir un puré bien fino. Agregar un poco de hielo (para que la batidora se mantenga fresca), la tahina y un poco de zumo de limón. Seguimos triturando y añadimos agua fria, poco a poco hasta conseguir la consistencia como de una crema. Añadimos el resto del zumo de limón y sal a nuestro gusto.

Servimos con un hilo de aceite de oliva virgen extra, en mi caso de aceitunas arbequinas, y espolvoreamos con un poco de pimentón, semillas de sésamo o comino.

Si lo queremos preparar con la Thermomix ponemos todos los ingredientes en el vaso, en este caso incluimos el agua, unos 60 gr., y programamos 1 minuto velocidad progresiva 5-10. Verificamos la consistencia y si nos ha quedado espeso ponemos en marcha la thermomix en velocidad 3 y vamos añadiendo agua hasta conseguir la consistencia que nos guste.


Si no tenemos tiempo de cocer los garbanzos también podemos utilizar garbanzos cocidos o de bote, pero que sean de buena calidad. También podemos añadir 1 o 2 ajos y semillas de sésamo al puré.


Hemos de tener en cuenta que al reposar se espesa así que mejor dejarlo un poquito líquido. En algún sitio leí que el hielo ayudaba a mantener el frescor de las cuchillas de la batidora y así quedaba mejor. El hummus aguanta en el frigorifico durante una semana.

Espero que lo disfrutéis.


Carpe Diem!

18 de abril de 2011

Focaccia


Whole Kitchen en su Propuesta Salada del mes de Abril nos invita a preparar Focaccia.

A la propuesta del pasado mes no pude llegar y esta no me la quería perder. Para mí ha sido todo un reto ya que nunca la había preparado. Además el tema masas me infunde algo de respeto, ya que cuanto más leo sobre le tema más perdida me encuentro y más dudas me surgen con lo cual, sigo leyendo y buscando información y surgen nuevas dudas, convirtiéndose el tema en un círculo vicioso. Total que he llegado a la conclusión que , además de leer, cosa que está muy bien, quizá tenga que volcar toda esa teoría en algo más practico. Bueno, pues esta propuesta de hoy ha servido para darme cuenta de que hay que perder el miedo a las masas y ponerse a ello sin darle tantas vueltas teóricas y practicando más.

Estoy muy contenta con el resultado ya que con los pocos ingredientes que utilicé ha salido un pan crujiente y sabroso. Era la primera vez que hacía esta receta y no sabía como iba a salir así que preferí basarme en la receta que nos facilitaron las chicas de Whole Kitchen y en sus vídeos recomendados y al final hice un max-mix de los dos.




Ingredientes:

  • 500 gr. de harina de fuerza
  • 125 ml de agua tibia
  • 12 gr. de levadura fresca
  • 250 gr. de agua fría
  • dos cucharaditas de sal
  • 1 cucharadita de jarabe de arce
  • 2 cucharadas de aceite de oliva + 3 cucharadas para la placa del horno.
  • flor de sal

Preparación:

Mezclamos la levadura con la mitad del agua tibia y la dejamos reposar en un lugar cálido 10 minutos.

Tamizamos la harina y mezclamos 125 gr. de harina con la sal y la ponemos en el vaso de la amasadora. A la mezcla de levadura con agua añadimos el resto del agua tibia, el agua fría y el aceite y lo incorporamos al vaso de la amasadora. Amasamos y vamos incorporando la harina restante en dos o tres veces y dejamos amasar unos 1o minutos o hasta que la masa esté elástica. La sacamos de la amasadora y la amasamos a mano unos 2 minutos sobre una mesa espolvoreada con un poco de harina.

Ponemos las 3 cucharadas de aceite en un placa de horno y ponemos la masa encima. Extendemos la pasa con la palma de las manos dándole la forma de la placa y pintamos con aceite.

La dejamos una hora levando al abrigo de corrientes o dentro del horno.


Masa en su primer levado

Cuando ha pasado la hora hundimos los dedos en la masa para formar los hoyuelos característicos de la focaccia, rociamos con un hilo de aceite, espolvoreamos con flor de sal y con hojas de romero fresco y dejamos levar otra 1/2 hora. Encendemos el horno a 200º para que se vaya calentando.

Masa en su segundo levado

Con un pulverizador rociamos la masa con agua y lo metemos en el horno. Yo lo hornee durante 15 minutos a 200º, pero eso depende de cada horno. Así que id vigilando. Cuando esté cocida es mejor traspasarla a una rejilla para que enfríe, de esta forma quedará más crujiente.

Y ya tenemos lista nuestra focaccia.


Una receta sencilla e ideal para iniciarse en este mundo de las masas porque no tiene ningún secreto y esta deliciosa. Una parte nos la comimos ayer y otra la he congelado a ver que tal queda. Creo que puede dar mucho juego para preparar algún tipo de bocadillo diferente.



Espero que lo disfrutéis y no dejéis de pasar por Whole Kitchen, donde encontrareis la receta que nos dejaron y por los blogs de todas las participantes que seguro habrán preparado unas focaccias de lujo.

Carpe Diem!

13 de abril de 2011

Pollo a la Catalana con Thermomix


Esta es una de las primeras recetas que me pasaron cuando compré la Thermomix y desde entonces la he hecho un montón de veces. Cada vez la receta original sufría una nueva adaptación, principalmente en cuanto a la grasa (aceite y manteca) ya que me gusta cocinar con la mínima cantidad de grasa posible. El resultado final y la que más nos ha gustado es esta que dejo hoy aunque cada uno puede adaptarla como mejor le resulte.

Este plato es fácil de preparar, relativamente rápido, muy gustoso y sobre todo muy limpio porque no ensucias para nada la cocina. El pollo queda muy meloso y aromático y sin apenas trabajo. En casa el pollastre rostit tradicional, el de toda la vida, hecho como se ha hecho en casa desde siempre, con cazuela, rustiendo, primero y a fuego lento, después, nos gusta mucho y esta versión, aunque la forma de cocción no es igual, es bastante parecida.



Ingredientes:

  • 1 Kg. aprox. de pollo en octavos, mejor si son muslos o contramuslos.
  • 30 gr. de aceite, aprox. 2 cucharadas y 1 cucharada de manteca de cerdo o 3 cucharadas de aceite.
  • 6 dientes de ajo
  • 1 tomate maduro pequeño, pelado y troceado
  • 1 cebolla pequeña ó 1/2 cebolla mediana, troceada
  • 8 orejones de melocotón
  • 8 ciruelas pasas
  • 30 gr de piñones
  • 1 copita de brandy
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 palito de canela
  • sal y pimienta



Preparación:

Poner el aceite y la manteca, o sólo el aceite en el vaso, añadir los ajos pelados y programar 4 min., temp. Varoma, giro a la izquierda, vel. cuchara.

Añadir el tomate, la cebolla y el pollo salpimentado y programar 8 min. a la misma temperatura, velocidad y giro a la izquierda.

Incorporar los piñones, la hoja de laurel, la canela y el brandy y programar 3o minutos a la misma temperatura y velocidad y giro a la izquierda. Cuando falten 15 minutos para finalizar añadimos los orejones y las ciruelas.

Yo lo he probado con y sin manteca, pero con la manteca queda mucho mejor.

Espero que lo disfrutéis.

Carpe Diem!

6 de abril de 2011

Alcachofas con Gambas


Aún estamos a tiempo de conseguir unas ricas alcachofas para preparar este plato que además de rico, rico, es ligero, ligero. Últimamente entre el cambio de estación, el cambio de horario , el trabajo y los quehaceres varios no tengo muchas ganas ni tiempo para cocinar pero si de comer bien y este plato me lo permite. Se pueden utilizar tanto alcachofas frescas como congeladas y de las dos formas queda bien aunque teniendo todavía alcachofas por los mercados mejor utilizar las frescas.

A ver si me pongo las pilas y paso por vuestras cocinas que no quiero ni pensar lo que me estoy perdiendo. Mientras tanto os dejo con este guiso primaveral que espero os guste.



Ingredientes:
  • Corazones de alcachofa
  • Gambas
  • vino blanco
  • 1 o 2 dientes de ajo
  • aceite
  • sal
Preparación:

Limpiar las alcachofas dejando sólo los corazones y cocerlas al vapor hasta que estén tiernas pero enteras. Cuando estén cocidas ponerlas en un colador para que escurran bien.Pelar las gambas y reservar. Freír las cabezas de las gambas en un poco de aceite de oliva y una vez cocidas pasarlas por el chino para sacar todo el jugo. En una cazuela de fondo grueso calentar un poco de aceite con un diente de ajo, retirar el diente de ajo y saltear las gambas reservadas. Retirar las gambas y añadir un vasito de vino blanco, desleír bien los jugos de la sartén e incorporar el jugo de las cabezas de gambas que teníamos reservado. Cuando comience a hervir incorporar las alcachofas, bajar el fuego y dejar cocer unos minutos a fuego muy bajo. Incorporar las gambas y dejarlo todo junto 1 minuto para que las gambas no se pasen.



Espero que lo disfrutéis.

Carpe Diem!

14 de marzo de 2011

Terrina de Samfaina


Cuando vi esta receta en una revista me gustó muchísimo. Tenía un gran colorido y seguro que el sabor cumpliría con las expectativas. Pensé que era perfecta para acompañar platos, para un entrante o para un buffet de picoteo. Desde entonces la he realizado en varias ocasiones y siempre ha tenido un gran éxito. Además admite todas las variaciones que queráis en cuanto a verduras, hierbas o especias.



Ingredientes:
  • 1 cebolla o cebolleta mediana.
  • 1 pimiento rojo mediano.
  • 1 pimiento verde
  • 3 tomates mediano
  • 1 berenjena mediana
  • 1 calabacín pequeño
  • 3 ramitas de tomillo fresco
  • 2 ramitas de romero fresco
  • 3 huevos
  • mantequilla
  • aceite
  • sal y pimienta

Preparación:

Pelar los tomates y despepitar. Los calabacines y las berenjenas se pueden poner pelados parcialmente. Cortar todas las verduras en dados regulares y reservarlas por separado.

Poner un poco de aceite en una cazuela de fondo grueso y calentar. Poner la cebolla y dejarla unos 5 -6 minutos sin que se dore. Añadir el pimiento verde y dejar unos minutos. Agregar el pimiento rojo y dejar también 4 - 5 minutos y luego la berenjena y el calabacín.

Añadimos el tomate y pasados unos 3-4 minutos incorporamos las ramitas de tomillo y romero. Tapamos y dejamos unos 3o minutos a fuego muy suave. Removemos de vez en cuando para que no se pegue y si queda seco podemos poner un poco de vino blanco o agua. Cuando las verduras estén tiernas pero enteras las sacamos y las dejamos en un colador un buen rato para que escurran todo el líquido. Retiramos las ramitas de tomillo y romero.

Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos un molde con la mantequilla.

Batimos en un bol los huevos, los salpimentamos y los batimos. Añadimos las verduras escurridas y mezclamos. Vertemos la mezcla en el molde. Cubrimos el molde con papel de horno al cual le habremos hecho unos agujeros y lo pondremos en el horno hasta que esté cuajado, unos 45 minutos.

Se puede comer tanto frío, como templado y a quien le guste también caliente, aunque a mi particularmente como más me gusta es templado.



Esta receta la saque de la revista Lecturas Especial Cocina de Otoño, de la que, además del nombre, he modificado alguna que otra cosa. Por ejemplo, en la original se espolvorea el molde con queso parmesano, pero queda quemado, por lo que lo he suprimido. También he suprimido incorporar hojas de albahaca porque no me gustaba el sabor que le daba y sí en cambio, poner unas ramas de romero. La próxima vez también le pondré un poco de orégano que creo le quedará bien. Y algo muy importante es escurrir las verduras ya que la primera vez que lo hice soltó un montón de líquido una vez cuajado que tuve que ir absorbiendo con papel de cocina. Bueno, las revistas te dan ideas aunque no siempre sale como en la foto que te presentan. La primera vez, a no ser que vea que esta quedando de pena, siempre lo hago como indican, aunque la mayoría de las veces tengo que hacer cambios porque no acaban de quedar del todo bien. De todas formas en esta en concreto, las recetas son de las que el resultado está bastante acertado.

Con esta receta participo en el concurso de Ana: Come Sano, Cocina en colores.

ConcursoCocinaencolores-1

Espero que la disfrutéis.

Carpe Diem!

6 de marzo de 2011

Tomate Concentrado

En muchas recetas, especialmente en guisos y estofados, se suele utilizar tomate concentrado. Antes compraba unos tubitos que vendían en el CI y luego me pase a los del Mercadona, pero desde hace bastante tiempo lo preparo en casa. Si lo hago de forma tradicional espero a tener una tarde libre, de esas de estar en casa tranquilamente para hacerlo sin prisas. Ahora, con la thermomix, cuando no dispongo de tiempo, en 40 minutos también lo tengo listo. Si teneis la suerte de tener huerto o conseguir tomates de pagés a buen precio, podeis preparar más cantidad ya que congela estupendamente o, si preferís, hacer una conserva de forma tradicional. Eso sí, pensad que reduce bastante por lo que debereis adaptar la cantidad de ingredientes en función de la cantidad final que deseeis. Sé que hay infinidad de maneras de prepararlo y que cada maestrillo.... aquí os dejo la mía.



Ingredientes para aproximadamente 100 gr. de concentrado:
  • 1 Kg. de tomate maduro
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 pizca de azúcar
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.

Preparación tradicional:

Lavar los tomates y quitarles el rabito. Trocearlos muy bien o pasarlos por la picadora. Poner una cazuela de fondo grueso en el fuego con el aceite, añadir el tomate y dejar cocer tapado a fuego lento durante dos horas aproximadamente con cuidado de que no se os pegue. A media cocción añadir la sal y el azúcar. En caso necesario añadir unas gotas de agua. Cuanto mayor sea el tiempo de cocción mayor será su concentración aunque no debemos pasarnos para que no se queme. Pasarlos por un pasapurés para eliminar las pepitas y la piel de la pulpa y si es necesario volver a poner al fuego hasta conseguir la consistencia deseada.

Preparación en thermomix:

Lavar los tomates y quitarles el rabito. Ponerlos en el vaso de la thermomix y trocear 15 segundos, velocidad 6. Añadir el aceite, el azúcar y la sal y programar 30 minutos, temperatura 100º, velocidad 2. Pasarlos por un pasapurés para eliminar las pepitas y la piel. Volver a introducir en el vaso y programar 20 minutos más o hasta conseguir la consistencia deseada.



Este lo hice en la thermomix, pero lo haga de una u otra forma, siempre tengo en casa ya que le da un toque muy especial a guisos, pastas, sofritos, .....

Espero que lo disfrutéis.

Carpe Diem!